Los adolescentes infractores tienen espacios de reflexión y aprendizaje

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Categoría: La Nota Positiva
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Los 11 Centros de Adolescentes Infractores (CAI) del país y las Unidades Zonales de Desarrollo Integral (UZDI) contarán con ludotecas, como parte del convenio de cooperación entre el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos y la Fundación Tierra de Hombres.

El propósito es motivar a los jóvenes a desarrollar sus capacidades cognitivas, lógicas, cooperativas y emocionales.

“Las ludotecas son espacios de recreación, donde comparten actividades lúdicas, de arte, de movimiento, pero también son lugares de reflexión y aprendizaje permanente. A través de la lectura pueden encontrar respuestas a situaciones difíciles, pueden recuperarse emocionalmente”, destacó Betty Carrillo, subsecretaria de Adolescentes Infractores en Conflicto con la Ley.

En esos espacios los adolescentes desarrollarán habilidades artísticas, musicales, a través de la danza, el canto, la lectura, el baile, el teatro, la expresión corporal y el manejo de espacios multimedia. Así se genera el uso del tiempo libre positivo pedagógico-educativo.

La Subsecretaria indicó que así se logrará “el mejoramiento del espíritu de las y los adolescentes”. Explicó que la idea es unir el modelo educativo diseñado para los adolescentes infractores que están privados de libertad y de aquellos que no están privados de libertad, y aplicarlo a su vida cotidiana.

Esta Cartera de Estado buscará el apoyo de los gobiernos autónomos descentralizados, la sociedad civil y la empresa privada para mantener las ludotecas. 

Betty Carrillo señaló que “este es un espacio que les permite olvidarse de la grave situación que vivieron. Detrás de cada adolescente existe una historia de vida muy difícil de entender. Cuando podamos sensibilizarnos como sociedad y saber que esos chicos y chicas están ahí porque las circunstancias sociales y económicas no les dieron una oportunidad de vida y no porque quisieron estar o porque buscaron esa historia”. 

Señaló que el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos trabaja para facilitar el acceso a educación, alimentación, salud y capacitación. “En este momento procuramos que sean técnicos y tengan el reconocimiento del Senescyt para que salgan con un título o con un certificado de trabajo”. Sin embargo, enfatizó que la responsabilidad y el compromiso es compartido, por ende, la sociedad debe involucrarse.

Todo esto se traduce en darles una oportunidad, “para generarles empoderamiento, sobre todo para no mirarles mal, sino como personas que han sufrido mucho”, concluyó Carrillo. 

Dato

En los Centros de Adolescentes Infractores de la Ley, los jóvenes cumplen medidas socioeducativas privativas de libertad. A las Unidades Zonales de Desarrollo Integral (UZDIS) en cambio acuden los adolescentes con medidas no privativas de libertad. (I)