Manos ecuatorianas exhiben sus artesanías en el CIDAP 2017 Quito

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Categoría: La Nota Positiva
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Los artesanos son los embajadores del arte y la cultura de un pueblo. Sus objetos, creados con sus propias manos, que transmiten costumbres, tradiciones y creencias del lugar de donde provienen, necesitan ser valorados y comercializados.  

Estos son algunos de los objetivos que persigue el XV Festival de artesanías de América CIDAP 2017 que se realiza en Cuenca, y el cual visitó Rocío González de Moreno, presidenta del Comité Interinstitucional del Plan Toda una Vida.

La elaboración de artesanías es un trabajo hecho con amor, en su mayoría por mujeres, con lo que se conservan las tradiciones familiares, señaló Rocío de Moreno, y enfatizó que siempre ha apoyado a los artesanos desde el ámbito turístico y empresarial. “Continuaremos trabajando en conjunto haciendo comunidad, porque la responsabilidad es de todos, por eso les invito a que adquiramos artesanías ecuatorianas. Diariamente siempre llevo un artículo o prenda de vestir hecho en mi país”, acotó.

Este encuentro muestra la “excelencia artesanal”, dice Fausto Ordóñez, Director Ejecutivo del Centro Interamericano de Artesanías y Artes Populares (CIDAP) entidad organizadora del evento. “Los mejores artesanos, escogidos por experimentados curadores tienen oportunidad de exhibir sus trabajos, en este espacio que espera la visita de 400.000 personas hasta el domingo 05 de noviembre que concluye el festival”.

Durante el recorrido por los 143 stands se puede apreciar todo tipo de artesanías elaboradas en tela, madera, hierro, paja toquilla, plata, oro, hilo, cerámica, vidrio, entre otros materiales. “Las obras deben reflejar la identidad de un pueblo, tienen que haber sido elaboradas a mano y ser comercializadas por los propios productores sin intermediarios, así como manejar una técnica y ser innovadoras”, señala Ordóñez.

Sobresalen bordados y tradicionales collares, hechos por mujeres de las comunidades de Saraguro con lo cual aportan económicamente a su hogar. A través de sus productos ellas transmiten su identidad y cultura. “Este año innovamos y elaboramos mochilas con lana 100% de borrego, queremos que nos compren turistas nacionales no solo los extranjeros,  porque es un trabajo de muy buena calidad y larga duración”, dice Flor Cartuche.

La organización compuesta por 100 mujeres del cantón Biblán, provincia del Cañar también exponen sus productos elaborados con paja toquilla, el producto estrella son los sombreros, que desde el 2015, más de 1300 se exportan a Italia cada dos meses.

La edad no es un impedimento para trabajar y vivir de esta actividad, así nos demuestra Rosa Gallegos quién a sus 80 años aún forja hierro y elabora pequeñas piezas decorativas de diversas formas. “Seguiré realizando esta labor hasta que Dios me lo permita”, señala la artesana.

Además de los artesanos nacionales, hubo un amplio espacio con 28 stands de artesanías internacionales sudamericanas. Estuvo Perú con sus artículos de hilo y cerámica, Chile con su orfebrería en plata, Argentina y Venezuela mostraron juguetes de madera con llamativos colores y movimiento. Estos artesanos han recibido reconocimientos como el premio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Indonesia, país invitado a esta exposición, llegó con su gastronomía, danza, música y artesanías, una de ellas, una navaja elaborada hace 800 años que ha pasado de generación en generación. También sobresalieron sus tejidos que son elaborados con una técnica muy similar a las que se emplea en Gualaceo para la elaboración de macanas. (I) Fuente: Presidencia de la República

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